Un mundo de ILUSIONES

Este lugar es habitado por las niñas y los niños perdidos liderados por el héroe o quizás heroína, Peter Pan. La población de dicho país agrupa también a temibles piratas como el Capitán Garfio y salvajes indios. Otros tipos de seres como el hada, Campanilla y el Cocodrilo que se llevó la mano del Capitán Garfio habitan este lugar donde el tiempo no avanza y las aventuras predominan por cualquier rincón. De acuerdo con la leyenda, si alguien desea llegar a este lugar deberá de girar la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer.

viernes, 26 de marzo de 2010

Siempre queremos más rebanadas

Un hombre era un buen cliente de aquel restaurante, por eso, cuando reclamó que no tenía más que una sola rebanada de pan en la canasta, el mesero se apresuró a colocar cuatro rebanadas de pan, a lo que el hombre contestó: “Esta bien, pero debe saber que a mi me gusta mucho el pan y tal vez cuatro rebanadas no sean suficientes”

Al día siguiente el mesero le colocó 6 rebanadas de pan en la canasta a lo que el hombre replicó: “Un poco mejor, pero le advierto que tal vez requiera más”

Al otro día el mesero colocó una docena de rebanadas de pan y la respuesta del hombre fue: “Está mejor, aunque todavía no alcanza mis expectativas”

El gerente de aquel lugar, al ver tal inconformidad, a modo de broma y a modo de darle una lección al cliente mandó a hornear la rebanada más grande de pan que se podía hacer por aquellos lugares, así que al siguiente día, cuando llegó el cliente, le puso al lado de su mesa una gran tablón y sobre éste colocó una rebanada de pan de dos metros de largo por un metro y medio de ancho, a lo que el hombre replicó: “Con que volvemos a las andadas, eh!, otra vez una sola rebanada de pan”
(Anónimo)

jueves, 25 de marzo de 2010

La vida

Para celebrar la llegada a mi edad avanzada escribí unas lecciones que me ha enseñado la vida.

La vida no es justa, pero aún así es buena.
La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.
Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto.
No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.
Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.
Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.
Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
No compares tu vida con la de otros. No tienes ni idea de cómo es su travesía.
Si una relación tiene que ser secreta, mejor no tenerla.
Respira profundamente. Eso calma la mente.
Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.
Lo que no te mata, en realidad te hace más fuerte.
Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda sólo depende de ti.
Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un "no" por respuesta.
Enciende las velas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión
especial. Hoy es especial.
Sé excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para serlo.
El órgano sexual más importante es el cerebro.
Nadie es responsable de tu felicidad, sólo tú.
Enmarca todo supuesto "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
Perdónales todo a todos.
Lo que las otras personas piensen de ti, no te incumbe.
El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.
Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.
No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
No cuestiones la vida. Sólo vívela y aprovéchala al máximo hoy.
Llegar a viejo es mejor que la alternativa.....morir joven.
Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.
Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
Si juntáramos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, querríamos los nuestros.
La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
Lo mejor está aún por llegar.
No importa cómo te sientas... arréglate y preséntate.
Cede.
La vida no está envuelta con un lazo pero sigue siendo un regalo.
Escrito por Regina Brett, 90 años.

miércoles, 24 de marzo de 2010

La luz

Compartiendo la luz
Hu-Song, un gran filósofo chino contaba a sus discípulos la siguiente historia:
Varios trabajadores de una mina de carbón, debido a un derrumbe se habían quedado atrapados en total oscuridad y no podían ver casi nada.
Pasaron varias horas sin saber que hacer, por momentos todo era un gran silencio, el pánico los estaba atrapando y pensaban que estaba todo perdido y que tenían muy pocas posibilidades de salir vivos de aquel lugar.
Todos sabían que había una salida, pero entre tanta oscuridad y el polvo del carbón que hacía más oscuro el ambiente, era imposible localizarla.
Uno de ellos, a tientas logró encontrar y encender una pequeña tea. Era muy poco lo que alumbraba, pero eso permitió que los demás pudieran encontrar otras teas y así lograron iluminar el lugar y encontrar el camino que los llevó fuera de la mina.
Uno de los discípulos preguntó a Hu-Song: -¿Qué podemos aprender de este relato?
Podemos aprender que nuestra luz si no la compartimos con el prójimo, sigue siendo oscuridad contestó Hu-Song.
Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario, la hace crecer.
“Compartir nos enriquece, en lugar de hacernos más pobres”
“Los momentos más felices son aquellos que hemos compartido con otros”
Si con una vela enciendes otra y esta a otra y así sucesivamente, se pueden llegar a encender miles de ellas y con ellas iluminar al mundo.
De igual modo, si tu corazón está iluminado por el amor, podrás iluminar otros y de esta manera se pueden llegar a iluminar miles de corazones.
(Anónimo)

martes, 23 de marzo de 2010

No nos pueden robar ni las ideas ni los sentimientos

Lo que el ladrón no se llevó
Al ladrón se le olvidó
la luna en la ventana.”
(Ryokan)
El ladrón se llevó todo a lo que pudo echar mano. No había mucho en la celda del monje, pero siempre encontraría alguna ropilla, algún objeto, un cuenco limpio o un bastón firme, y eso se llevó el profesional del bolsillo ajeno al amparo de la noche cómplice. El monje, alerta siempre a los ruidos de la existencia, despertó a tiempo para ver la sombra sigilosa y comprender el despojo doméstico a que había sido sometido. Notó las ausencias, pero miró la ventana, marco de luna llena en noche estrellada, y sonrió al ver que su posesión más valiosa estaba intacta. La luna blanca seguía luciendo en el telón de la noche. El monje se dio media vuelta en su rincón y siguió durmiendo. Sus riquezas estaban a salvo.
¿Quién me puede quitar la luna? ¿Quién me puede quitar el sol y las estrellas y las nubes y los vientos y las montañas y los prados? ¿Quién me puede privar del mayor tesoro que es la tierra y el cielo y el aire y el mar? Los mercados del mundo subirán y bajarán, y arrastrarán con ellos el valor de mi dinero y la remuneración de mi trabajo. Los ladrones de la oscuridad espiarán mis ganancias y vaciarán mis cofres. Todo lo que puede ganarse puede perderse, y la zozobra del peligro constante enturbia los gozos de la posesión insegura. No hay sueño tranquilo bajo el techo de la ambición.
Pero sí lo hay a la luz de la luna. Desprendimiento alegre de oropeles innecesarios. Austeridad sabia en medio del consumismo loco. Sencillez como norma de vida y como elegancia de estilo. Poner el primer placer en la naturaleza, para que los demás placeres cedan rango y pierdan importancia, y así no estorben con su necesidad compulsiva y su logro dudoso el curso feliz del gozo en mi vida. Saber apreciar la belleza de una noche de luna, para no tener que ir a buscarla frustradamente en espectáculos engañosos de falso alboroto.
Quien lleva dentro la riqueza de su vida no necesita atormentarse por encontrar riquezas externas que nunca han de satisfacerle y siempre pueden traicionarle. Y llevar dentro la riqueza quiere decir saber apreciar y disfrutar a fondo las alegrías sencillas de la vida, el día y la noche, el agua y la brisa, el recogimiento y el silencio, la amistad y la compañía, la risa del niño y el trino del pájaro, el amanecer y la puesta de sol, el alimento y el sueño, el orar y el callar. Todo aquello que la luna en la noche representa y recuerda en su presencia segura, su luz delicada, su sencilla figura. Todo aquello que nadie nos puede quitar.
Antes de volverse a dormir, el monje poeta inmortalizó en verso escueto su sonrisa nocturna:
“Al ladrón se le olvidó
la luna en la ventana.”

(Anónimo)

lunes, 22 de marzo de 2010

Despertar a los dormidos y hacer hermanas a las gentes

La luna se moría de ganas de pisar la tierra.
Quería probar las frutas y bañarse en algún río.
Gracias a las nubes pudo bajar desde la puesta del sol hasta el alba…
Las nubes cubrieron el cielo para que nadie advirtiera que la luna faltaba. Fue una maravilla la noche en la tierra. La luna paseó por la selva del alto Paraná, conoció misteriosos aromas y sabores y nado largamente en el río…
Un viejo labrador la salvo dos veces.
Cuando el jaguar iba a clavar sus dientes en el cuello de la luna el viejo degolló a la fiera con su cuchillo y cuando la luna tuvo hambre la llevo a su casa.
- Te ofrecemos nuestra pobreza - dijo la mujer del labrador y le dio unas tortillas de maíz.
A la noche siguiente desde el cielo la luna se asomó a la casa de sus amigos
El viejo labrador había construido su choza en un claro de la selva muy lejos de las aldeas. Allí vivía como en un exilio con su mujer y su hija. La luna descubrió que en aquella casa no quedaba nada que comer…
Para ella habían sido las últimas tortillas de maíz.
Entonces iluminó el lugar con la mejor de sus luces y pidió a las nubes que dejasen caer alrededor de la choza una llovizna muy suave.
Al amanecer en esa tierra habían brotado unos árboles desconocidos. Entre el verde oscuro de las hojas asomaban las flores blancas…
Jamás murió la hija del viejo labrador. Ella es la dueña de la Yerba Mate
y anda por el mundo ofreciéndola a los demás.

La Yerba Mate despierta a los dormidos,
corrige a los haraganes
y hace hermanas a las gentes
que no se conocen…
EDUARDO GALEANO

jueves, 18 de marzo de 2010

Todavía hay esperanza

SABIDURÍA Y JUSTICIA
Poseía una caja de pinturas
Pero no tenía ni el color rojo
Para la sangre de los heridos,
Ni el blanco para los corazones y
Rostros de los muertos.
Tampoco tenía el amarillo
Para las abrasadoras arenas del desierto.
En su lugar tenía el naranja
Para la aurora y el ocaso,
Y el azul para los nuevos cielos
Y el rosa para los sueños de la gente joven.
Me senté y pinté la paz.
(Escrito por un niño latinoamericano de 10 años).

miércoles, 17 de marzo de 2010

Las pequeñas cosas de cada día

El gran artista Miguel Ángel tardó mucho tiempo en dar los últimos toques a una de sus obras más famosas. Cierto amigo que lo visitaba casi todos los días le preguntaba siempre:
--¿Qué has hecho hoy?
A lo cual el maestro contestaba:
--Hoy he perfeccionado ese detalle en la mano, he mejorado la sombra en aquella arruga, he arreglado la luz en aquella parte del vestido, etcétera.
--Pero esas son bagatelas, dijo un día el visitante.
--Ciertamente, contestó Miguel Ángel; pero la perfección se hace de bagatelas; y la perfección no es una bagatela.
(Anónimo)

martes, 16 de marzo de 2010

La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.

"No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis, es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla."
Albert Einstein.
1879-1955
.

lunes, 15 de marzo de 2010

Saber esperar…

Un día Buda pasaba a través de un bosque. Era un caluroso día de verano y tenía mucha sed. Le dijo a Ananda, su principal discípulo:
-Ananda, regresa. Cuatro o cinco kilómetros más atrás hemos pasado por un pequeño arroyo. Tráeme un poco de agua. Llévate mi cuenco de mendicante. Tengo mucha sed y estoy cansado -había envejecido.
Ananda volvió hacia atrás… pero cuando llegó al arroyo, acababan de cruzarlo unas carretas tiradas por bueyes que habían enturbiado toda el agua. Las hojas muertas, que estaban reposando en el fondo, habían subido a la superficie, esta agua ya no se podía beber; estaba demasiado sucia. Regresó con las manos vacías y dijo:
-Tendrás que esperar un poco. Iré por delante. He oído que a sólo cuatro o cinco kilómetros de aquí hay un gran río. Traeré el agua de allí. Pero Buda insistió:
-Regresa y tráeme el agua de ese arroyo.
Ananda no podía entender la insistencia, pero si el Maestro lo dice, el discípulo tiene que obedecer. A pesar de lo absurdo de la situación -que de nuevo tiene que caminar cuatro o cinco kilómetros, y sabe que no merece la pena beber ese agua-, él va. Cuando está yendo, Buda le dice:
-Y no regreses si el agua sigue estando sucia. Si está sucia, siéntate en la orilla en silencio. No hagas nada, no te metas en el arroyo. Siéntate en la orilla en silencio y observa. Antes o después el agua volverá a aclararse, y entonces llena el cuenco y regresa.
Ananda volvió hasta allí. Buda tenía razón: el agua estaba casi clara, las hojas se habían desplazado, el polvo se había asentado. Pero todavía no estaba totalmente transparente, de modo que se sentó en la orilla y observó cómo fluía el río.
Poco a poco se volvió cristalina. Después regresó bailando. Entonces entendió por qué Buda había insistido tanto. Había un cierto mensaje en todo esto para él, y lo había entendido. Le dio el agua a Buda, le dio las gracias a Buda, se postró a sus pies.
Buda dijo:
-¿Qué estás haciendo? Yo te debería de dar las gracias por haber traído el agua.
Ananda dijo:
-Ahora lo puedo entender. Primero me enfadé; no lo mostré, pero estaba enfadado porque era absurdo regresar. Pero ahora he entendido el mensaje. Esto es lo que en realidad necesito en este momento. Con la mente es el mismo caso. Sentado en la orilla de ese pequeño arroyo me hice consciente de que pasa lo mismo con la mente. Si me meto en el arroyo lo volveré a ensuciar. Si me meto en la mente, provocaré más ruido, empezarán a aparecer más problemas, a emerger. Sentado a un lado he aprendido la técnica.
Ahora me sentaré también al lado de la mente, observándolas con todas sus suciedades, problemas, hojas muertas, dolores y heridas, recuerdos y deseos. Me sentaré indiferente en la orilla y esperaré el momento en que todo esté claro.

viernes, 12 de marzo de 2010

Nunca es tarde

El pájaro del pantano
Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.
Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyo su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta que iba a morir, en un deseo repentino por salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costo mucho trabajo porque había olvidado como volar, pero enfrento el dolor del entumecimiento hasta que logro levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso.
(Anónimo)

jueves, 11 de marzo de 2010

Si mostramos la “rosa” , los demás conquistarán nuestras espinas

LA ROSA
Un cierto hombre plantó una rosa y la regó fielmente y antes de que floreciera, la examinó. Vio que el capullo pronto florecería, pero notó espinas en el tallo y pensó: “¿Cómo puede tan bella flor provenir de una planta cargada de tantas espinas afiladas?” Entristecido por este pensamiento, se olvidó regar la rosa y, justo antes de que pudiera florecer, murió.
Umair... un estudiante universitario en Arabia Saudita.

miércoles, 10 de marzo de 2010

No los invadamos, acompañémoslos, dejémoslos ser

Una mujer y su hijo se encuentran en una cafetería. Tras escuchar el pedido de la madre, la camarera se dirige al niño:
-¿Y tú qué vas a querer?
-Un perrito caliente.
-De eso nada – salta la madre – Lo que él quiere es un filete de ternera con guarnición de verduras.
La camarera, ignorando el comentario, le pregunta al chico:
-¿Lo quieres con mostaza o con kétchup?
-Con los dos – responde el chico.
Y a continuación se vuelve hacia la madre, todo sorprendido:
-¡Mamá!¡ELLA CREE QUE SOY DE VERDAD!
Anthony de Mello.

martes, 9 de marzo de 2010

Dos actitudes diferentes

En una aldea lejana y montaña adentro vivía una familia de campesinos cuya labor de la tierra era muy pesada ya que el agua para regar sus sembradíos se encontraba un poco lejos de su rancho. Cada día el granjero camina cerca de media hora a un pozo cercano donde el extraía el agua. Dos baldes eran su compañía inmediata para traer agua a sus sembradíos. Uno de los baldes era optimista, el otro era negativo y pesimista. Un día los dos baldes platicaban acerca de su existencia y uno de ellos dijo: "No hay vida tan desilusionante como la mía, dijo el balde vacío mientras se aproximaba al pozo: " Siempre me alejo lleno, pero regreso a este pozo vació".
El otro balde le respondió: " Nunca ha habido una vida tan feliz como la mía" dijo el balde lleno cuando se alejaba del pozo; " Siempre vengo al pozo vacío, pero me voy de él lleno".
No conozco al autor

lunes, 8 de marzo de 2010

Por si nos creemos más

Por qué dejar al hombre para el sexto día
Un grupo de sabios se reunió para discutir la obra de Dios; querían saber por qué no había creado al hombre hasta el sexto día.
-Él quería organizar bien el Universo antes, de manera que pudiésemos disponer de todas las maravillas de la creación dijo uno.
-Él quiso primero hacer algunas pruebas con animales, para luego no cometer los mismos errores con nosotros –sostenía otro.
En esos momentos llegó al encuentro un sabio judío, y se le comunicó el tema de la discusión:
-Y en su opinión, ¿por qué Dios esperó al sexto día para crear al hombre?
-Es muy sencillo –comentó el sabio. –Para que, cuando nos asaltase la vanidad, pudiésemos pensar: hasta el insignificante mosquito tuvo prioridad en la labor Divina.

Extraído del "Guerrero de la luz".- Paulo Coelho

viernes, 5 de marzo de 2010

A veces nos menospreciamos…

Cierta vez, cerca de una playa desierta, el viento formó una pequeña ola. Cuando estuvo formada miró a su alrededor y vio otras olas, enormes, majestuosas, que al llegar a la playa se arrastraban por la arena hasta alcanzar los pies de las palmeras.
-!Oh , que desgraciada soy, se dijo la pequeña ola, yo apenas llegaré hasta la orilla.
Luego miró más lejos y vió como otras olas rompían contra las rocas en un magnifico estallido de agua y espuma, ocasionando un gran estruendo.
-!Oh que insignificante soy, yo apenas salpicaré algunas gotas.
En eso estaba cuando pasó por su lado una ola que parecía apunto de disolverse y al escuchar sus lamentos , le dijo.
- Tu problema es que no has visto aún tu verdadera naturaleza. Ser una ola es solo tu forma temporal, pero en realidad eres agua. Eres parte de un ser más grande, un ser al que no puedes ver, pero al que llamamos Mar . Cuando descubras que tu esencia es el agua, cuando descubras al Mar , entonces comprenderás lo que es ser una ola y tus sufrimientos desaparecerán.
Para cuando hubo terminado de decir esto, la ola casi se fundía con el agua que la rodeaba.
(Anónimo)

jueves, 4 de marzo de 2010

Oídos sordos a la rendición

LAS RANAS
Un grupo de ranas viajaban por el bosque y de repente, dos de ellas cayeron en un pozo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del pozo. Cuando vieron cuan hondo era el pozo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.
Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del pozo con todas sus fuerzas. Las otras siguieron insistiendo que sus esfuerzos serian inútiles.
Finalmente una de las ranas puso atención a lo que las demás decían, y se rindió. Ella se desplomo y murió. La otra rana continuo saltando tan fuerte como le era posible.
Una vez mas la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia caso seguir luchando.
Pero la rana salto cada vez con mas fuerzas, hasta que finalmente logro salir del pozo. Cuando salio, las otras ranas le dijeron: "Nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos".
La rana les explico que era sorda y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse mas y salir del hoyo.
(Anónimo)

miércoles, 3 de marzo de 2010

La maldad envenena a quien la planea

Una cabra y un asno comían al mismo tiempo en el establo.

La cabra empezó a envidiar al asno porque creía que él estaba mejor alimentado, y le dijo: "Entre la noria y la carga, tu vida sí que es un tormento inacabable. Finge un ataque y déjate caer en un foso para que te den unas vacaciones".

Tomó el asno el consejo, y dejándose caer se lastimó todo el cuerpo. Viéndolo el amo, llamó al veterinario y le pidió un remedio para el pobre. Prescribió el curandero que necesitaba una infusión con el pulmón de una cabra, pues era muy efectivo para devolver el vigor. Para ello entonces degollaron a la cabra y así curar al asno.

En todo plan de maldad, la víctima principal siempre es su propio creador.
Fábula de Esopo

martes, 2 de marzo de 2010

Se recoge lo mismo que se da

EL AGRICULTOR
Un hombre tenía un sembrado de flores estupendas; cada día salían de su cultivo centenares de paquetes a vender a la ciudad con las flores más bellas y fragantes que nadie pudiera conocer.
Este señor año por año ganaba el premio a las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse era la admiración de todos en la región; un día se acercó un periodista de un canal de televisión a preguntarle el secreto de su éxito, a lo que el hombre contesto:
- Mi éxito se lo debo a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos, para que ellos también las siembren.
- ¿Cómo?- respondió el periodista- pero eso es una locura, acaso no teme que sus vecinos se hagan famosos como usted y le quiten su importancia?
El hombre dijo: - Yo lo hago porque al tener ellos buenos sembrados el viento me va a devolver a mi cultivo buenas semillas y la cosecha va a ser mayor; si no lo hiciera así ellos sembrarían semillas de mala calidad que el viento traería a mi cultiva y cruzaría las semillas, haciendo que mis flores sean de mala calidad.
(Anónimo)

lunes, 1 de marzo de 2010

NO dejarse lastimar



LOS CUATRO ACUERDOS DE LA SABIDURÍA TOLTECA

1.- No supongas.
No des nada por supuesto.
Si tienes duda, aclárala.
Si sospechas, pregunta.

Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma
y que NO TIENEN FUNDAMENTO.


2.- Honra tus palabras.
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras,
no te estás honrando a ti mismo;
si no te honras a ti mismo, no te amas.

Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo,
es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.

Eres auténtico. y te hace respetable ante los demás
y ante ti mismo.


3.-Haz siempre lo mejor que puedas.
Si siempre haces lo mejor que puedas,
nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.


4.- No te tomes NADA personal.
Ni la peor ofensa.
Ni el peor desaire.
Ni la más grave herida.