
Un joven le preguntó al Sabio, ¿qué debo hacer para no enojarme? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
- ¡Pues vive como las flores! , advirtió el maestro.
- Y ¿Cómo vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores - continuó el sabio anciano, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que le es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas , pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivos para molestarse.
(Anónimo)
1 comentario:
Interesante consejo, pero por el contrario si fuesemos flores, aprovecharíamos el estiercol para crecer...pero no podríamos oler a otras flores...Siempre nos quejamos de los defectos de los demás, es cierto, pero nunca alabamos sus virtudes...o pocas veces..
Saludos...
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